NUEVA TECNOLOGÍA DE RIEGO
LOCALIZADO POR EXUDACIÓNSistemas de riego
El riego por exudación (o exudante) es un sistema de riego localizado
que aplica el agua de forma continua mediante un tubo poroso que exuda
agua
en toda su longitud y en la totalidad o parte de su superficie (según
fabricante).
El agua exudada a través de los pequeños poros de la pared del tubo
poroso, produce una banda de humedad continua, ancha y uniforme en toda
la longitud de las líneas de riego.
En el mercado existen diferentes tipos de tubos porosos: de caucho,
de polietileno, y textil (tejido con poliéster e impregnado con una
resina porosa).El sistema más extendido y utilizado es el tubo textil
exudante, con aplicación continua de agua en toda su longitud y
superficie.
Las líneas de riego de tubo poroso pueden colocarse sobre la
superficie del suelo o enterradas en el mismo a la profundidad de mayor
desarrollo de las raíces del cultivo.
Con el riego exudante se obtiene una elevada uniformidad de emisión
del agua de riego para diferentes presiones de trabajo. Esto da lugar a
una distribución uniforme de la cantidad de agua aplicada para
satisfacer las necesidades de los cultivos, que se traduce en un uso
eficiente del agua de riego por parte de los cultivos y en un mayor
rendimiento de éstos.
En el sistema poroso que es el suelo, el tubo poroso forma un sistema
capilar continuo con el suelo que le rodea, estando todo el conjunto
sometido a las leyes hidráulicas que rigen el estado y el movimiento del
agua en el suelo. Entonces, suministrar agua al tubo poroso equivale a
suministrar agua a todo este sistema suelo-tubo poroso.
Cuando el tubo poroso se entierra, aumenta el efecto de la
localización del riego al situar el agua y los nutrientes (fertirrigación)
directamente a disposición de las raíces de las plantas cultivadas.
Por este motivo, el riego exudante es más eficiente cuando los tubos
porosos se sitúan enterrados. Cuando se disponen en superficie, es mejor
cubrirlos de tierra para establecer una mayor interacción del tubo
poroso con la porosidad del suelo.
En un suelo más o menos seco, el agua exudada a través de la "pared
capilar" del tubo poroso está sujeta a la succión o fuerza hidráulica
negativa de este suelo seco, y se distribuye en el suelo por la acción
de las fuerzas de capilaridad y de gravedad. En consecuencia, el frente
húmedo se desplaza en todas las direcciones a partir del tubo poroso,
también lateralmente y hacia arriba, resultando la propagación de un
frente húmedo con una forma más o menos cilíndrica en todo el alrededor
y en toda la longitud de la línea del tubo exudante, dependiendo
fundamentalmente su dimensión y forma del tipo de suelo.
Entonces, al ir disminuyendo el contenido de agua del suelo debido a
la extracción que realizan las plantas, la succión de agua del tubo
poroso por parte del suelo va aumentando, y hace que el caudal exudado
también aumente, manteniendo siempre en el suelo un alto contenido de
agua que permite satisfacer las necesidades de los cultivos.
Este sistema de regulación del caudal en el riego exudante permite
regar de forma continua, de manera que sea el propio sistema
suelo-planta quien establezca la demanda de agua del tubo poroso para
satisfacer las necesidades de las plantas en cada momento, sin que se
produzcan pérdidas por percolación en profundidad por debajo de la zona
que ocupan las raíces.
Con el riego continuo, el agua evapotranspirada es continuamente
restituida por el tubo poroso. De este modo, las plantas siempre
disponen de las condiciones óptimas de humedad en la zona ocupada por
las raíces, que comporta un óptimo desarrollo del cultivo con unas altas
producciones.
Por lo tanto, en el riego por exudación el caudal exudado por el tubo
poroso depende de la presión de riego y de la succión del suelo, que a
su vez depende de su estructura, la textura (proporción de arena, limo y
arcilla), y de su contenido de humedad.
Cuando el tubo poroso se dispone cubierto en superficie o enterrado,
se necesita menor cantidad de agua para obtener un mismo rendimiento de
los cultivos respecto a los otros sistemas de riego localizado, ya que
se disminuyen notablemente las pérdidas por evaporación, y por lo tanto,
hay un uso más eficiente del agua aplicada con el riego.
Al enterrar el tubo poroso, la evaporación de agua del suelo es
insignificante o prácticamente nula. El movimiento ascendente del agua
es lento, y la capa seca que se forma en la superficie actúa como una
barrera efectiva para la transmisión de calor y la salida de vapor de
agua.
Considerando las relaciones que el riego exudante establece entre las
propiedades físicas del suelo, la dinámica del agua en el suelo y la
extracción del agua del suelo por las plantas, este sistema de riego
presenta ventajas evidentes respecto al resto de sistemas de riego
localizado.
Estas ventajas son las siguientes:
1. Ahorro de agua.
2. Condiciones óptimas para el crecimiento y producción de las
plantas, debidas a la idónea disponibilidad de humedad en el suelo.
3. Alta uniformidad de distribución del agua aplicada con el
riego, con un uso más eficiente por los cultivos, que comporta mayores
producciones.
4. Se puede utilizar en campo abierto y en cultivos protegidos en
invernaderos, en terrenos horizontales o con pendiente, en todos
los climas y para todos los cultivos.
5. En zonas de parques y jardines públicos, el riego enterrado es un
factor estético importante, porque no se ve el riego, y la
instalación está protegida contra el vandalismo y los daños accidentales.