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Guía de cultivo del Marihuana /Cultivo Exterior. El
suelo a fondo - 1
Introducción al suelo
El suelo, entre otras funciones sirve de soporte a las raíces de las plantas y
provee a estas de las substancias necesarias para su alimentación. Su composición
es la siguiente:
+Partículas minerales de diferente tipo y tamaño.
+Materia orgánica formada por residuos vegetales y animales, más o menos
degradados .
+Organismos vivos .
+Aire. La atmósfera del suelo está formada en gran parte por vapor de agua y
en menor medida por CO2 y oxígeno. Normalmente la mitad del volumen del suelo
está ocupado por aire más agua.
+Agua, ocupa los espacios inmediatos a las partículas sólidas, y actúa como
disolvente de muchas substancias y fluido transportador de partículas. En
función de su cantidad ocupa poros de mayor o menor tamaño, desplazando al
aire.

Textura y estructura
a)Textura: La textura de un suelo se define por las proporciones de arena, limo
y arcilla que posee.
La textura es un factor muy importante en la capacidad de retención del agua y
de nutrientes. En función del tipo y tamaño de partículas presentes en un
suelo, la capacidad de adsorción de moléculas polares e iónicas varía
considerablemente.
Otros efectos dependientes de la textura son la plasticidad y la cohesión.

b)Estructura: Las partículas finas del suelo suelen estar unidas formando
agregados o grumos, en la mayoría de los casos gracias a la acción de la
materia orgánica (el complejo arcilloso-húmico6). Los espacios entre estos
agregados se llaman poros, por ellos circulan aire y agua. Determinan hasta el
50% del volumen del suelo. Como se ha dicho, normalmente el aire ocupa la mayor
parte de los poros grandes y el agua los pequeños.
A su vez, los agregados se juntan formando grupos mayores. La forma en que se
unen las diversas partículas recibe el nombre de estructura, y tiene gran
importancia sobre las propiedades del suelo. Por ejemplo, un suelo arcilloso, en
el que el movimiento del agua es lento y la aireación escasa, puede no
presentar estos problemas si existe una buena estructura .
En ocasiones, el uso continuado y exclusivo de fertilizantes químicos conlleva
la casi desaparición de la materia orgánica, cosa que favorece la
desestructuración y el apelmazamiento del suelo. La estructura resultante
recoge aspectos de la estructura masiva y de la estructura con cementos químicos
.
Agua, suelo y plantas
Ante la absorción de agua por las plantas, se distinguen tres estados hídricos
del suelo:
1-Suelo saturado. Cuando el agua llena todos los poros desalojando al aire. Si
la situación se prolonga las plantas mueren por asfixia de las raíces .
2-Capacidad de campo. Si no hay impedimentos (capas freáticas o horizontes
impermeables, etc.), el exceso de agua se elimina por gravedad como agua de
drenaje, ocupando el aire los huecos grandes. En ese momento se está a
capacidad de campo .
3-Punto de marchitez. Cuando sólo queda agua en los pequeños poros, siendo
retenida8 con tal fuerza que no es disponible para las plantas. No es una
constante del suelo, sinó que varía en función de la capacidad de la planta
para soportar condiciones de sequía (y por tanto de crear un potencial hídrico
menor al del suelo).
El agua de los espacios del suelo puede encontrarse en contacto con las
paredes de las partículas o libre. Por ello, en un suelo arcilloso, donde la
mayor parte de los poros son pequeños, la fuerza de retención, y por ello la
capacidad de campo y el punto de marchitez tienen un mayor potencial que en un
suelo arenoso.
Complejo de cambio
El Complejo de cambio engloba al conjunto de partículas con capacidad para
adsorber moléculas polares e iones, adsorción que está en equilibrio con las
concentraciones relativas en la solución del suelo .
Las partículas de arcilla y del complejo arcilloso-húmico se encuentran
cargadas negativamente, por lo que atraen los iones de carga positiva, adsorbiéndolos.
Por ello el complejo arcilloso-húmico se llama también complejo adsorbente.
Se derivan una serie de aspectos:
+El complejo de cambio actúa como almacén donde están fijados
reversiblemente muchos de los elementos nutritivos para las plantas .
+El complejo de cambio permite a las plantas absorber los elementos minerales
a medida que lo precisan. Esto es posible debido al intercambio de estos por
substancias de carga positiva como H+ o radicales orgánicos, que las plantas
segregan .
+En tierras muy empobrecidas deben recuperarse los niveles de materia orgánica,
y posteriormente los de fósforo y potasio, entre otros elementos, para que
los abonados posteriores sean eficaces.
No debe confundirse la C.i.C. con la capacidad complejante (más fuerte) de la
materia orgánica .
La C.I.C. está muy relacionada con el pH del suelo de forma al aumentar el pH
también aumenta la C.I.C.
Especialmente notable en los coloides orgánicos, esta característica también
se observa en las partículas minerales. Las cargas que presentan las arcillas
en su superficie se pueden distinguir en dos grupos en función de la disposición
de los elementos. Un primer grupo es de cargas permanentes, y un segundo grupo
varía su carga según el pH .
El pH del suelo
Entre los diversos cationes fijados por el complejo adsorbente está el H+. La
acidez o reacción del suelo viene determinada en su mayor parte por la cantidad
de cationes hidrógeno fijados en relación con los demás iones. Normalmente el
pH de los suelos varía entre 5,5 y 8,5, siendo el pH óptimo para la mayoría
de cultivos entre 6 y 7,5. Los dos factores naturales que más influyen en el pH
del suelo son:
1-Naturaleza de la roca madre .
2-Clima de la región. Las temperaturas bajas y una pluviosidad abundante
propician suelos ácidos. La vegetación también influye en la acidez del
suelo, aunque su efecto está condicionado por los factores mencionados, ya
que determinan el tipo de flora presente.
Puesto que el equilibrio H+/Ca++ es determinante para el pH del suelo, si se dan
pérdidas de calcio generalmente habrá una acidificación. Estas pérdidas
ocurren debido al arrastre por el agua y por las extracciones de las cosechas.
Potencial redox
Se denomina potencial redox de un suelo a la capacidad reductora u oxidativa del
mismo. Esta característica guarda relación con la aireación (velocidad de
difusión del O2) y el pH, que también determinan la actividad microbiana. El
agua influye en estos procesos al modificar la distribución de la atmósfera
del suelo, y por ello la difusión del O2.
El potencial redox afecta a aquellos elementos que pueden existir en más de un
estado de oxidación (por ejemplo C, N, S, Fe, Mn y Cu). Característica que
debe considerarse antes de aplicar abonos u otras substancias, ya que puede
ocurrir que la forma a la que reviertan tras una oxidación o reducción no
tenga la incidencia esperada.
Materia orgánica y organismos del suelo
Materia orgánica La materia orgánica del suelo se compone de vegetales,
animales, microorganismos, sus restos, y la materia resultante de su degradación.
Normalmente representa del 1 al 6% en peso. Es de gran importancia por su
influencia en la estructura, en la capacidad de retención de agua y nutrientes,
y en los efectos bioquímicos de sus moléculas sobre los vegetales.
Una parte considerable de la materia orgánica está formada por microorganismos,
que a su vez crecen a partir de restos, o de enmiendas orgánicas. Durante el
proceso degradativo, la relación C/N disminuye, resultando finalmente en el
humus un contenido medio del 5% de nitrógeno. Este proceso de degradación
continua hasta que parte de la materia se mineraliza.
De propiedades físicas y químicas diferentes a la de la materia orgánica poco
alterada, el humus puede catalogarse como el espectro de materia orgánica
comprendido entre la que ha sufrido una primera acción de los microorganismos y
la que se mineraliza. Está formado por dos fracciones, la primera continua el
ciclo de incorporaciones a las estructuras microbianas hasta su mineralización,
y una segunda formada por moléculas de dificil degradación (algunos polisacáridos,
proteínas insolubilizadas, quitina, etc.). Se puede definir el humus como una
mezcla de substancias macromoleculares con grupos ionizables, principalmente ácidos,
pero también alcohólicos y amínicos. Por ello tiene propiedades
secuestradoras y complejantes que determinan tanto la formación del complejo
arcilloso-húmico como sus propiedades.
Se pueden destacar una serie de efectos de la materia orgánica sobre el suelo y
las plantas:
1- Acción mejorante sobre la estructura del suelo. La m.o. favorece una
estructuración del suelo, especialmente beneficiosa en terrenos arcillosos
con problemas de circulación de agua .
Muchas de las moléculas orgánicas producidas por los microorganismos
favorecen la agregación al formar compuestos con la arcilla (en la arcilla
hay gran cantidad de cargas negativas). A su vez, las raicillas y los micelios
de los hongos ayudan a conservar los agregados, e igual ocurre con los
exudados gelatinosos segregados por muchos organismos (plantas, bacterias...).
2- Efecto sobre la capacidad de retención de agua y nutrientes. Debido a los
grupos ionizables se da un efecto adsorbente de agua e iones disueltos, así
como la formación de sales húmicas de estos. La capacidad aprox. de
intercambio catiónico del humus es de 200 meq/100 g, a la que se ha de sumar
el efecto quelatante .
Una gran CIC del suelo es importante, ya que supone la posibilidad de tener un
depósito de iones minerales que pueden ser cedidos a la solución del suelo y
asimilados por las plantas. El complejo de cambio actua como almacén de
elementos. En tierras muy empobrecidas debe hacerse primeramente una
recuperación del nivel de m.o., para que los abonados sean eficaces .
Como se ha dicho, los suelos con abundante complejo arcilloso-húmico tienen
gran capacidad amortiguadora del pH, ya que entre los diversos cationes
fijados por el complejo adsorbente está el catión hidrógeno .
3- Efecto de las moléculas orgánicas sobre las plantas. Al degradarse y
transformarse, la materia orgánica libera compuestos alimenticios y
hormonales que actuan sobre las plantas, generalmente induciendo desarrollo.
En ocasiones también hay un efecto depresivo, como en el caso de las
substancias aleopáticas.
Suelos agrícolas sin materia orgánica
Actualmente, los suelos agrícolas padecen con cierta frecuencia, especialmente
en cultivos extensivos y cultivos frutales, de una falta de materia orgánica.
Este déficit se produce al mineralizarse la m.o. existente y al faltar aporte
de nueva. Al haber una salida de materia del ecosistema muy limitada, en la
naturaleza las necesidades son menores. La adición se produce ciclicamente por
la muerte de raices y plantas, y por la influencia de los organismos del suelo .
La alteración del entorno natural al cultivo, evitando la competencia de otras
plantas y la incorporación de restos leñosos, provoca que el principal aporte
de m.o. sea el que proporciona el agricultor.
Aunque es una tendencia que actualmente se corrige, el uso unicamente de
fertilizantes minerales tiene unos efectos perjudiciales:
+Destruye progresivamente la estructura del suelo, ya que con la mineralización
del humus disminuye la cantidad de complejo arcilloso-húmico. El terreno se
apelmaza, y en algunos casos, los fertilizantes químicos actuan como agentes
cementantes. Por ello, y sumando los efectos del peso del tractor sobre un
terreno desestructurado, y la suela de labor, el suelo se convierte en una
capa compacta donde los cultivos tienen dificultades para enraizar .
+Disminución de la conductividad hidráulica y gaseosa. Con la
desestructuración, la conductividad hidráulica y gaseosa del suelo disminuye
mucho, provocando problemas a las plantas para la absorción de agua,
encharcamientos en caso de lluvia, y empobrecimento del nivel de oxígeno de
la atmósfera del suelo .
+Destrucción de las capacidades quelatante y de intercambio iónico (CIC).
Tras la desaparición de la m.o., y con ella del complejo arcillo-húmico, la
CIC disminuye mucho. La capacidad de retención de abonos minerales se reduce
drasticamente, y el suelo pierde fertilidad .
+Indirectamente, disminución de la actividad de los microorganismos. La falta
de materia orgánica y la menor aireación debido a la desestructuración del
suelo reduce las poblaciones. Ello incide aún más sobre la estructura del
suelo. También afecta la reserva de substancias alimenticias que son los
propios microorganismos, y la degradación de productos químicos, que
permanecerán más tiempo en el suelo.
Las dificultades para la vida microbiana también afectan a la recuperación
del suelo mediante adición de materia orgánica, que es lenta hasta que no se
establecen unas condiciones mínimas de estructuración.
En el caso específico de los frutales, las propias raicillas del árbol al
morirse suplen ligeramente el déficit de m.o., pero a la larga se padecerán
los problemas expuestos. Dada la dificultad de aporte orgánico en frutales (excepto
con extractos húmicos en fertirrigación, con frecuencia insuficiente), la
presencia de una capa herbacea (temporal o no) es beneficiosa a largo plazo.
Además del aporte orgánico contribuye a la solubilización de substancias
minerales. Como se verá en el capítulo correspondiente, el problema es la
competencia por el agua y los nutrientes, que excepto en algunos casos resulta
en una merma del rendimiento .
Es conveniente un estudio a largo plazo sobre la conveniencia de una capa
herbacea en función de la especie, clima, y manejo.
Organismos del suelo
El suelo no sólo es un soporte sinó que es un ecosistema más, existiendo toda
una serie de organimos que viven en él y lo modifican. Las relaciones entre
ellos son complejas, y en su conjunto muy importantes en la determinación de
las propiedades de los suelos y en establecimiento de comunidades vegetales.
Como integrantes del sistema, las raíces vegetales también participan en la
transformación del suelo, disgregándolo, tomando elementos minerales, y
aportando restos orgánicos, exudados, etc. Las relaciones entre ellas y con
otros organismos son de tipo químico y son muy complejas.
Si bien hay un elevado número de organismos saprófitos que metabolizan los
restos orgánicos, también hay relaciones de depredación, parasitismo, etc.

La vida microbiana en el suelo
La superficie de las partículas sólidas es el lugar donde se suelen formar
colonias de microorganismos .
Los principales factores que afectan el desarrollo de microorganismos son el
agua, la presencia suficiente de oxígeno en la atmósfera del suelo, y la
riqueza de nutrientes.
Los tipos de abonado y las aplicaciones plaguicidas influyen mucho en las clases
y abundancia de formas microbianas. Los abonados químicos disminuyen la
actividad de los microorganismos al disminuir su número y alterar sus
proporciones relativas.
Entre otros efectos, alterado el equilibrio del suelo, las plantas se pueden ver
perjudicadas por compuestos alelopáticos de origen bacteriano fúngico o de
otras plantas. Por ello se extiende el estudio de lo que se puede denominar
manejo integrado del suelo. En este se procura afectar lo menos posible el
equilibrio natural de microorganimos del terreno.
La capacidad del complejo arcilloso-húmico para adsorber agua es importante
ante periodos secos, ya que permite a los microorganismos adecuarse gradualmente
al medio hostil. A su vez, en este complejo, los microorganismos acceden a gran
cantidad de nutrientes, bien substancias orgánicas, bien elementos minerales
adsorbidos .
Considerando como vida microbiana la de hongos, algas, bacterias, y virus
transmitidos por vectores del suelo (nematodos), es indudable su influencia en
el suelo y las plantas. En lineas generales esta puede ser de varios tipos:
1- Sobre la formación de suelo. Al abrigo de organismos como los líquenes,
formadores de materia orgánica, se desarrollan colonias de bacterias y hóngos
heterótrofos. En combinación con agua, el CO2 producido en la respiración
de estos se transforma en ácido carbónico, que ataca las rocas. A medida que
estas se degradan, y que se incorporan restos orgánicos, se va formando suelo
un horizonte apto para la vida vegetal .
2- Sobre la composición del suelo, y en especial de la materia orgánica del
mismo. Aparte del proceso formador de suelo, los diferentes microorganismos
degradan los restos orgánicos, incorporando los elementos y moléculas a
ellos mismos.
Los ciclos continuan ininterrumpidamente hasta que se da una mineralización
debido a la segmentación y degradación de las moléculas orgánicas .
Se suele admitir que entre un tercio y un medio de la materia orgánica del
suelo proviene o forma parte de microorganismos. El resto proviene de restos
no degradados de vegetales y animales.
A medida que avanza el ciclo de degradación de la materia orgánica, quedan
una serie de restos no asimilables por los microorganismos (polisacáridos,
quitina, algunas proteínas, etc.), que forman la fracción permanente del
humus .
3- Sobre la proporción de nitrógeno del suelo. La proporción de nitrógeno
en el humus es mayor que en la materia orgánica original. Esto es debido a
que las bacterias metabolizan el carbono, convirtiendo parte de él en CO2.
Este escapa a la atmósfera del suelo, y de allí a la atmósfera. Por ello,
aunque la cantidad de nitrógeno casi no varía (puede haber volatilización
de las formas gaseosas), el suelo se enriquece .
4- Otra acción sobre el nitrógeno del suelo es la capacidad de fijación que
tienen diversos organismos, como algunas bacterias de los géneros Azotobacter,
Entrobacter y Clostridium.
La fijación asimbiótica varía segun el ecosistema entre menos de 1 kg N2/Ha
y año hasta unos 100 kg N2/Ha y año. En ello también ejercen su influencia
los compuestos alelopáticos. Diversos hongos, bacterias y plantas (en
especial diversos actinomicetes y bacterias del género Pseudomonas),
pueden inhibir con sus exudados la fijación asimbiótica de N2, en un proceso
relacionado con el mantenimiento del orden presente (especies dominantes,
etc.) en la comunidad, para impedir que esta evolucione.
5- Existen con muchísima frecuencia relaciones de simbiosis entre plantas y
hongos, que permite a las primeras un mejor acceso a los nutrientes del suelo.
Al contrario de lo que ocurre con los hongos patógenos, no se ataca al
vegetal, sinó que se crea una relación beneficiosa. Las micorrizas o raíces
fúngicas establecen contacto con las raíces de la planta, tal que entre
ambos organismos se desarrolla un intercambio de substancias, además de
aumentar mucho la superficie de absorción. Dependiendo del tipo de hongo, la
relación es poco o muy específica (en general cada especie fúngica puede
relacionarse con decenas de especies vegetales, aunque tenga preferencia por
alguna determinada), y en muchos casos además es muy necesaria para la planta.
En esta relación simbiótica, el vegetal cede al hongo hidratos de carbono, y
el hongo facilita a la planta un mejor abstecimiento mineral, especialmente de
fósforo. También proporcionan tolerancia a la sequía. El incremento de
producción de los vegetales es variable pero siempre supera el 100% respecto
una planta no micorrizada.
En la relación, también es interesante la protección que el hongo simbiótico
ofrece a la planta frente a patógenos del suelo.
Normalmente, el hongo micorrítico es incapaz de vivir si no es en simbiosis.
Debe también tenerse en cuenta que estos hongos se inhiben en suelos
excesivamente fértiles (abonado), y que se ven atacados por los numerosos
plaguicidas que van a parar al suelo .
Los fungicidas provenientes de las aplicaciones a los cultivos causan una
depresión en la actividad micorrízica . Igualmente, la forma de los
fertilizantes también influye en la capacidad micorrízica. Por ejemplo los
fertilizantes que contienen Na causan un descenso de la misma.
6- Un tipo particular de simbiosis es la hay entre bacterias fijadoras de nitrógeno
y diversas plantas. El caso más destacable es entre las leguminosas y las
bacterias del género Rhizobium, aunque también otras bacterias (Azospirillum
en pastos y Frankia en diversas forestales), tambien fijan el nitrógeno
.
La fijación en cultivos de leguminosas, como la alfalfa, varía entre 125
kg/Ha y año, y 335 Kg/Ha y año. Sin embargo, en los ecosistemas naturales,
la fijación de nitrógeno en legumbres es menor (0,2 a 1,4 kg/Ha y año)
incluso que la fijación asimbiótica, y que la fijación simbiótica en no
leguminosas (15 kg/Ha y año a 360 kg/Ha y año) .
Dentro del complejo entramado químico de las relaciones entre los organismos
del suelo, numerosas bacterias, en especial del género Pseudomonas,
ejercen influencia alelopática negativa sobre los Rhizobium, y por
ello sobre la fijación. Por ejemplo la inhibición del crecimiento de los
pelos absorbentes de las raíces, lugar donde se origina la nodulación. Por
otro lado, algunos organismos aparentemente no relacionados con la simbiosis,
estimulan el desarrollo de bacterias simbióticas.
La influencia negativa sobre la fijación tiene lugar, al igual que en el caso
de la fijación asimbiótica, dentro de las relaciones entre las especies y la
sucesión de las mismas en la evolución de las comunidades .
7- Algunos hongos (Taphrina spp...) y bacterias (Azotobacter spp.,
Pseudomonas spp...) producen hormonas vegetales, como son auxinas,
giberelinas, citoquininas o etileno. En especial la síntesis de etileno
parece estimulada por los exudados de las raíces de las plantas.
Son diversos los microorganismos (hongos y bacterias) que producen auxinas (ácido
indolacético) como producto del metabolismo del aminoácido L-triptófano.
Estas sólo afectarán a las plantas si no son asimiladas por otros
microorganismos .
Si bien las producen tanto hongos, como bacterias, se han identificado
bastantes especies de bacterias capaces de sintetizar citoquininas, cuyo
precursor parece ser el aminoácido adenina .
Por lo que respecta al etileno del suelo, este se forma especialmente en la
rizosfera, donde hay una gran proliferación de microorganismos. Si la
concentración en la atmósfera del suelo es lo bastante elevada, puede causar
efectos como son ligeros descensos de la producción.
El productor más conocido de giberelinas es el hongo Fusarium heterosporum
(Gibberella fujikuroi), conocido por promover crecimiento anormal de
los tallos de arroz, y del que no se describen efectos hormonales sobre raíces.
8- Patogenicidad sobre las plantas. Entre los hongos y las bacterias del suelo
existen muchos que son perjudiciales para las plantas. Por ejemplo:
Hongos: Phytium sp., Rhizoctonia sp., Fusarium sp.
Bacterias: Xantomonas sp., Pseudomonas sp., Erwinia sp.
Deben considerarse además los diferentes virus que pueden ser transmitidos
por nematodos.
9- Hongos parásitos y predadores de nematodos. Existen unas pocas especies de
hongos cuya fuente de alimento es la depredación o parasitismo de nematodos .
Estos últimos no necesariamente son los que causan daños a las raíces de
las plantas, sinó también de especies que se alimentan de algas y otros
microorganismos.
10- Efecto depresivo tras la adición de materia orgánica con una relación
C/N alta (paja, por ejemplo). Los microorganismos, al necesitar para su
crecimiento más nitrógeno del que tiene la materia orgánica aportada, lo
toman del medio. Por ello, los cultivos se ven afectados denotando una
carencia temporal de nitrógeno. Al evolucionar los ciclos degradativos el
efecto desapararece, pero antes, las plantas han visto reducida su producción
a menos que se añada nitrógeno.
Organismos saprófitos
Existen numerosos organismos saprófitos en el suelo, los cuales tienen un
importante papel en la transformación de la materia orgánica previa a la acción
de los microorganismos .
La acción de los saprófitos es interesante por dos motivos:
a)reciclaje de restos orgánicos, facilitando la formación de ácidos húmicos
y fúlvicos, y mejorando la cadena que devuelve los nutrientes al suelo .
b)favorecen la competencia de los microoganismos saprófitos, frente a los
parasitos estrictos de plantas.
Se pueden mencionar como saprófitos los ácaros oribátidos, insectos de los órdenes
Thysanura, Diplura y Protura, algunos insectos de los órdenes Collembola y
Ephemeroptera, etc .
Existe una estrecha relación entre el tipo de suelo y humus y las especies y
poblaciones existentes.
Los ácaros oribátidos son los que están en mayor número en el suelo, si este
tiene materia orgánica y el microclima es adecuado. En ocasiones también se
pueden encontrar en las partes bajas de las plantas, pero sin apenas causar daño
a las mismas .
En el orden Collembola también se encuentran especies que se alimentan de las
plantas, y en el orden Ephemeroptera se pueden hallar unas pocas especies
predadoras.
Lombrices y suelo
Además de los microorganimos y de los insectos saprófitos existen otros
animales que viven en el suelo y ejercen una importante influencia sobre sus
características. Por ejemplo las hormigas, y especialmente las lombrices. A
diferencia de otros animales de mayor tamaño, excavan el suelo sin dañar a las
raíces de las plantas, removiéndolo y aireándolo .
Es de destacar el papel de las lombrices, cuyos principales efectos sobre el
suelo son:
+Acción de arado, removiendo y aireando el suelo, tal que evitan la
compactación producto de el paso de maquinaria o/y la inexistencia de raíces
de plantas herbáceas. Al mejorar la ventilación y modificar el pH favorecen
la actividad microbiana (bacterias y hongos) .
+La excreción de estos gusanos, mezcla de materia mineral no digerida y
materia orgánica digerida, suele ser mucho más rica en elementos minerales
que la de su entorno. No debe despreciarse esta aportación (10000 -18000
Kg/Ha), que existiendo abundante materia orgánica se puede observar como un
aporte nutricional de magnitud parecida al de los abonos químicos .
+Formación de estructuras granulares de pequeño tamaño provenientes de la
evolución de los desechos. Estas estructuras son estables debido a una buena
mezcla de materia orgánica y mineral (formación de complejo arcilloso-húmico),
y también debido a los exudados de las colonias de microorganismos presentes
en el intestino de las lombrices y en la propia excreción. Estas colonias
además de mejorar la degradación y agregación, también actuan como
sembradoras de microorganismos en el suelo .
+Debido a la acción formadora de complejo arcilloso-húmico, las propiedades
fertilizantes del suelo mejoran debido a un aumento de la capacidad de retención
de nutrientes.
+Mejora de la capacidad de retención de agua gracias al complejo arcilloso-húmico,
y de la infiltración de la misma gracias a la mejor estructura del suelo, y a
las galerías.
+Facilidad de penetración de las raíces de los cultivos en el suelo .
+Las lombrices son una reserva viva de elmentos minerales, y en especial de
algunos aminoácidos como la lisina y la metionina .
Deben distinguirse tres grupos de lombrices, en función de su hábitat,
epigeos, anécidos, y endogeos. Los primeros viven en la superficie, los
segundos a profundidades moderadas (hasta un metro), y los terceros se pueden
hallar hasta a dos metros de profundidad. Los gusanos anécidos acostumbran a
hacer galerías verticales, y los endógeos horizontales. La longitud de estas
últimas suele superar el centenar de metros. La alimentación de los tres
grupos varía con mayor o menor cantidad de materia orgánica en la dieta, en
función de la profundidad en que viven.
Las condiciones de vida de las lombrices es relativamente amplio, soportando un
intervalo de pH entre 3 y 8, y cuyo factor más limitante es la falta de
humedad. Bajo condiciones de sequía suelen crear formas resistentes hata que
pasa el periodo. Especialmente las lombrices epígeas tienen problemas de
supervivencia en suelos desnudos como los de los cultivos. Ello es debido a las
altas temperaturas y sequedad, falta de residuos orgánicos, y exposición a sus
depredadores .
En las regiones templadas de Europa existen más de dos centenares de especies
de lombrices, capaces de realizar su labor sin problemas de adaptación al
medio. En estas regiones las lombrices ingieren y excretan más de trescientas
toneladas de tierra por año y hectárea. En los trópicos la cifra es el triple
.
Los suelos que prefieren las lombrices son aquellos que conservan una cierta
humedad, y que son ricos en materia orgánica. Este último factor es
direcamente responsable de la mayor o menor abundancia de lombrices, encontrándose
diferencias de cientos de miles de individuos por Ha entre suelos en los que
aplica estiércol y en los que no.
Por otra parte, diversas especies de zonas calcáreas precisan la presencia de
dicho elemento para su supervivencia.
La acción humana sobre el suelo, y los residuos de plaguicidas son problemas
que dificultan una población adecuada de lombrices.
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