1.1.- Estiércoles
El estiércol es
una mezcla de las camas de los animales con sus deyecciones, que ha
sufrido fermentaciones más o menos avanzadas primero en el establo y
luego en el estercolero (Labrador y Guiberteau, 1991).
Se trata de un
abono compuesto de naturaleza organo-mineral, con un bajo contenido en
elementos minerales. Su nitrógeno se encuentra casi exclusivamente en
forma orgánica y el fósforo y el potasio al 50 por 100 en forma
orgánica y mineral (Labrador, 1994), pero su composición varía entre
límites muy amplios, dependiendo de la especie animal, la naturaleza
de la cama, la alimentación recibida, la elaboración y manejo del
montón, etc. Como termino medio, un estiércol con un 20 - 25 % de
materia seca contiene 4 kg.t-1 de nitrógeno, 2,5 kg.t-1
de anhídrido fosfórico y 5,5 kg.t-1 de óxido de potasio. En
lo que se refiere a otros elementos, contiene por tonelada métrica 0,5
kg de azufre, 2 kg de magnesio, 5 kg de calcio, 30 - 50 g de manganeso,
4 g de boro y 2 g de cobre. El estiércol de caballo es más rico que el
de oveja, el de cerdo y el de vaca. El de aves de corral o gallinaza
es, con mucho, el más concentrado y rico en elementos nutritivos,
principalmente nitrógeno y fósforo (Guiberteau, 1994).
Tabla 4:
Riqueza media de algunos estiércoles.
|
Producto
|
Materia
seca
%
|
Contenido de elementos nutritivos
en kg.t-1 de producto tal cual
|
|
|
|
N
|
P2O5
|
K2O
|
MgO
|
S
|
|
De vacuno
|
32
|
7
|
6
|
8
|
4
|
|
|
De oveja
|
35
|
14
|
5
|
12
|
3
|
0,9
|
|
De cerdo
|
25
|
5
|
3
|
5
|
1,3
|
1,4
|
|
De caballo
|
100
|
17
|
18
|
18
|
|
|
|
Purines
|
8
|
2
|
0,5
|
3
|
0,4
|
|
|
Gallinaza
|
28
|
15
|
16
|
9
|
4,5
|
|
|
Guano de
Perú
|
100
|
130
|
125
|
25
|
10
|
4
|
Fuente: Alberto García Sans (1987).
Los estiércoles
que producen un mayor enriquecimiento en humus son aquellos que
provienen de granjas en las que se esparce paja u otros materiales
ricos en carbono como cama para el ganado, y se espolvorean sobre
ellos rocas naturales trituradas (fosfatos, rocas silícicas, etc.) y
tierra arcillosa para una mejora de la calidad (Cánovas Fernández,
1993). Un animal en estabulación permanente produce anualmente
alrededor de 20 veces su peso en estiércol. El procedente de granjas
intensivas se reconoce fácilmente por su desagradable olor a
putrefacción, que da lugar a la formación de sustancias tóxicas para
el suelo debido a su alto contenido en nitrógeno proteico y a sus
elevadas tasas de antibióticos y otros fármacos. Por tanto estos
materiales se utilizarán con mucha precaución, compostándolos
previamente en mezcla con otros estiércoles o materias orgánicas
equilibradas y siendo prudentes en su uso.
El estiércol hay
que esparcirlo pronto sobre el suelo, a ser posible en otoño o
invierno, antes de las heladas, de manera que su descomposición esté
muy avanzada en primavera, cuando se efectúan las siembras o
trasplantes. Además es preferible enterrarlo tan pronto como se
extienda, para evitar las pérdidas de nitrógeno, que pueden ser
importantes, pero nunca hacerlo profundamente. Si no fuera posible
enterrarlo rápidamente, es mejor dejarlo en montones de no mucha
altura, sin compactarlos y directamente sobre el suelo de labor; de
esta forma se favorece el comienzo de la fermentación aerobia
(Labrador y Guiberteau, 1991). Esta práctica se denomina compostaje
y también se utiliza para madurar el estiércol. Mediante esta técnica,
se favorece la formación de un material prehumificado, fácilmente
mineralizable y con una importante carga bacteriana beneficiosa. Este
proceso de maduración dura de tres a seis meses.
Otros autores
piensan que las técnicas de maduración deben procurar favorecer la
mineralización del estiércol, disminuyendo las pérdidas y, en base a
esto, sugieren que el montón debe hacerse y compactarse fuertemente a
los dos o tres días de realizado, para evitar que continúe la
fermentación aeróbica oxidativa iniciada y haya pérdidas de nutrientes.
Con esta compactación, la bioquímica del proceso es anaeróbica,
durando la evolución del mismo hasta la maduración del material de dos
a tres meses (Labrador, 1994).
El estiércol
fresco puede ser utilizado en compostaje de superficie directamente.
Se usa sobre todo en cultivos exigentes en abonado que toleran bien la
materia orgánica fresca, como es el caso de patata, remolacha, tomate,
etc., así como en los cultivos plurianuales como frutales y viñas,
sobre los abonos verdes y las praderas permanentes para los aportes de
otoño y comienzos de invierno.
Se utiliza en
dosis importantes; un estercolado medio supone 30 t.ha-1,
pero a menudo se utilizan dosis mayores, 40 - 45 t.ha-1
cuando se busca mejorar el suelo. De acuerdo con las cifras medias de
su composición antes indicadas, un estercolado de 30 toneladas supone
un aporte por hectárea de 120 kg de nitrógeno, 75 kg de anhídrido
fosfórico y 165 kg de óxido de potasio. Por tanto, puede decirse que
el estiércol es a la vez una enmienda y un abono.
En clima seco el
aporte debe realizarse dos meses antes de la siembra y en caso de que
sea húmedo, tres meses antes.
En suelos
arcillosos aplicaremos el estiércol muy hecho y con bastante
anticipación a la siembra, mientras que si son arenosos estará poco
hecho y las estercoladuras serán mas frecuentes y en menor cantidad (Bellapart,
1988).
Los aportes en
suelos calizos deben ser frecuentes y débiles y en suelos ácidos se
realizará una enmienda caliza que active y favorezca la descomposición
de la materia orgánica.