1.10.- Purín y lisier
El purín está
constituido por los orines que fluyen de los alojamientos del ganado o
los líquidos que escurren del montón de estiércol, recogidos en una fosa.
El lisier es una mezcla de deyecciones sólidas y líquidas del
ganado, recogidas y diluidas en agua.
Labrador (1994) nos
dice que a lo que no es estiércol sólido como tal se le designa de
manera coloquial como purín, y a éste, según la cantidad de agua
incorporada se le denomina estiércol fluido (14 a 18 % de materia
seca), estiércol líquido (20 a 30 % de agua y de 9 a 12 % de
materia seca) o estiércol diluido (50 % de agua).
Ambos son productos
muy fermentables y de composición muy heterogénea, al depender de las
mismas variables que el estiércol ya estudiado (Urbano Terrón, 1988). En
líneas generales encontramos (Labrador y Guiberteau, 1991):
-
Materias sólidas minerales (tierra mezclada).
-
Materias sólidas órganicas y materias disueltas (sales solubles, urea y
amoniaco).
-
Metales pesados (especialmente Cu y Zn si proviene de granjas intensivas.
-
Antibióticos.
-
Hormonas.
-
Desinfectantes.
La
riqueza media del purín por metro cúbico es la siguiente:
Nitrógeno .......................1,50 a 2,50 kg
Anhídrido fosfórico..........0,25 a 0,50 kg
Óxido
de potasio .............4,00 a 6,00 kg
Refiriéndome de
nuevo a ambos, encontramos un contenido en cenizas del 24 al 50 % de la
muestra seca; el nitrógeno excretado se considera que es un 20 % del
ingerido en la dieta; con respecto al potasio, los animales eliminan con
los orines el 90 por ciento del ingerido en forma de sales solubles, y
con respecto al fósforo, del 70 al 80 % del fósforo del purín está
constituido por compuestos minerales poco solubles, especialmente bajo
la forma de fosfato monocálcico (Costa, 1991). El produco final puede
ser mejorado añadiendo en las fosas material rico en carbono (paja muy
triturada, serrín o compost) para aumentar la relación C/N a un valor
aproximado de 10 y fosfatos naturales triturados (García Sans, 1987).
A la hora de llevar
a cabo la aplicación de estos productos en el campo hay que seguir una
serie de recomendaciones:
- Aplicar el
purín rápidamente después de su fabricación. En caso de almacenarlo,
airearlo frecuentemente mediante agitación o inyección de aire a
presión.
- Realizar
aportes moderados para que los purines frescos no penetren
profundamente en la tierra.
- Evitar su
distribución sobre terreno helado, nevado o saturado de agua, así
como sobre terreno con fuerte pendiente, muy permeable, muy ligero o
con una capa freática muy superficial.
- No aportar en
tiempo lluvioso o con posibilidad de lluvia.
- Excluir su
aporte en productos hortícolas para consumo en crudo.
- Se procurará
distanciar su aplicación lo más posible de la siega de las praderas
y se evitará dejar el suelo mucho tiempo desnudo tras su aplicación.
Su acción
fertilizante es más rápida que la de los estiércoles, variando las
dosis utilizadas según el tipo de cultivo entre 10 y 50 m3.ha-1
para el purín y entre 10 y 30 m3.ha-1 para el
lisier (Cánovas Fernández, 1993).
Considerando todo
lo anteriormente dicho, lo distribuiremos antes de las siembras en
las primeras fases de desarrollo del cultivo cuando se trate de
cultivos anuales, y durante todo el año y mediante cisternas en el
caso de praderas y pastizales. Una vez distribuido, conviene
enterrarlo someramente con un pase de grada o cultivador.